|
Lomas Country Club I y II
Migdal Arquitectos
México
En un club de golf ubicado en una importante zona residencial
al poniente de la ciudad de México realizamos
en años recientes una primera serie de cuatro
casas en un terreno de 2,500 metros cuadrados con magníficas
vistas junto al que recientemente desarrollamos una
segunda etapa que consta de nueve casas más,
para tener un conjunto total de trece residencias con
identidades dependientes e independientes. Esta etapa
cuenta con una superficie de terreno de 5,385 metros
cuadrados.
Las cuatro casas de la primera etapa son de 550 metros
cuadrados y tienen programas similares: recámara
principal con baño vestidor, dos recámaras
con baño vestidor, estancia, comedor, estudio,
biblioteca, sala de televisión, áreas
de servicio y terrazas. La distribución se da
en dos o tres niveles de acuerdo a la posición
de cada unidad sobre el terreno que tiene un desnivel
del treinta por ciento y obedeciendo a funciones y orientaciones.
Con el fin de aprovechar la topografía, ubicamos
dos cuerpos en la parte alta y dos en la parte baja
del terreno para formar un jardín central que
funge como eje compositivo del conjunto y bajo el cual
está el estacionamiento; desde este gran espacio
se accede a unas plazas de acceso generadas por la disposición
en escuadra de las casas, y los jardines privados quedan
al fondo, estableciéndose así una secuencia
de espacios abiertos que transportan de lo público
a lo privado.
Nuestra exigencia fundamental de diseño consistió
en dar a cada casa un carácter individual y tener
a la vez unidad en el conjunto. Para ello establecimos
elementos comunes como son, el ventanal a triple altura
hacia las plazas de acceso, los volúmenes masivos
forrados de mármol beige como acabado principal
y de recinto rojo en algunos elementos, y la tipología
de las ventanas restantes. Las casas se forman por cubos
y prismas trapezoidales intercalados por medio de entrecalles
de cristal; la geometría utilizada es de ángulos
rectos en su mayoría y la organización
del programa se da en torno a la escalera, es decir,
son casas verticales.
Los interiores poseen gran riqueza espacial generada
por cambios internos de altura, la luz que penetra a
través de tragaluces y ventanas y la existencia
de vacíos y desniveles.
Para la segunda etapa del conjunto desarrollamos un
esquema paralelo esta vez con nueve casas; dispusimos
una franja de seis construcciones en la parte superior
y tres en la inferior y aprovechamos el desnivel bajo
el jardín central para crear un bloque de servicios
comunes con alberca, gimnasio y salón de fiestas
que junto con el estacionamiento forman un gran basamento
para tomar la topografía del terreno y funcionar
como una mesa de desplante de las casas.
Esta vez el programa de cada casa se distribuye en 460
metros cuadrados y el lenguaje de diseño es similar
al de la primera etapa la cual tomamos como punto de
partida para así conservar la unidad total del
conjunto.
|