Hola Matticus: Ayer mismo me dí de alta en arquinauta y todavia no conozco bien las características de este lugar. Te agradezco por tanto que me remitas a "discusiones". Pero si te parece empezamos aqui: efectivamente, no es igual intervenir sobre un edificio histórico que sobre uno que simplemente sea viejo. Acercarse al patrimonio construido (histórico o no) requiere un cierto equilibrio entre modestia y vanidad; una dualidad que permita equilibrar la necesaria inconsciencia de intervenir sobre lo que han propuesto, en otro tiempo, arquitectos más dotados que uno mismo y, a la vez, sentirse capacitado para aportar, cuando menos, la serenidad necesaria para devolver a una pieza arquitectónica el lugar que no debió dejar de ocupar (por abandono, por ruina, por haber sido victima de intervenciones desafortunadas, ...)
Evidentemente ciertos edificios no precisan más que una sencilla reparación; otros, una profunda revisión. En contra de lo que suele aceptarse como dogma en los textos univesitarios, de lo único de lo que hoy por hoy estoy seguro es de que el objetivo prioritario debe ser la absoluta convicción de huir de la falsificación, tan común en muchas actuales intervenciones, e introducir nuestra intervención sobre el patrimonio de manera reversible, mínima, respetuosa con el original, pero también comprometida con el lenguaje y la arquitectura contemporanea.
Con relación a los valores no artísticos del monumento, permiteme que me remita a la entrada de mi blog titulada "el monumento como documento".
*mensaje moderado. No esta permitido el redireccionado de temas a sitios personales.
Marcadores